Dos descabezados más este fin de semana

Ayer, cerca de la medianoche, dos cabezas humanas fueron encontradas dentro de una maleta dejada en la calle de Insurgentes, junto a una camioneta abandonada.

El hecho se registró a unos metros del perímetro donde se encuentra la Procuraduría de Justicia de San Luis Potosí, la Policía Estatal y la sede de la Policía Ministerial.

No es la primera vez.

Este año, en torno a la calle de Xóchitl y la de Carlos Tovar, muy cerca de la entrada de la citada Policía Ministerial del Estado (PME), han sido al menos tres ocasiones en que ha ocurrido algo similar.

Tal zona donde están concentrados los brazos ejecutores de la autoridad parece resultar así de lo más vulnerable.

Tan insegura, que la macabra burla de los delincuentes al depositar ahí las citadas extremidades ya se vuelve costumbre.

La mañana del miércoles 29 de marzo en ese sitio fueron dejadas unas bolsas conteniendo la cabeza de una mujer y la de un hombre, además de cuatro brazos mutilados a las mismas víctimas.

Los troncos de esos cuerpos se localizaron horas más tarde en el Río Santiago, otro sitio usado con impunidad como depósito de cadáveres de personas asesinadas.

En los primeros minutos del martes 16 de mayo, fue dejada en la misma área del Edificio de Seguridad Pública otra cabeza dentro de una bolsa negra para basura. El hombre victimado fue identificado más tarde como un habitante de la colonia Julián Carrillo.

Y ahora se da el hallazgo de otras dos cabezas de personas que hasta el momento no han sido identificadas.

Esos tres incidentes son apenas los que tienen que ver con desplantes de impunidad por parte de los maleantes, quienes en franca provocación llevan, desmembradas, cabezas u otras partes corporales de sus víctimas a las mismas narices de quienes debieran castigar estos graves ilícitos.

Se ha tratado pues de tres hechos escandalosos, pero no de los únicos, pues entre las fechas citadas se han dado otros múltiples asesinatos, muchos de ellos con mutilación de cuerpos.

Ejecuciones que se siguen cometiendo en impunidad. Entre estos casos incluso la decapitación de una mujer policía municipal del municipio de Soledad de Graciano Sánchez, y de su pareja, el sábado 10 de junio.

De manera invariable, junto a esas partes humanas se dejan mensajes de un grupo delictivo que insiste en culpar a los jefes de la Policía Ministerial de estar coludidos con el delito.

Esos mensajes también incriminan a los propias sujetos sacrificadas, acusándolas de diversos delitos.

El asunto de fondo aquí es que en torno a este grave problema de seguridad, el gobernador del estado, el procurador, y el director de la Ministerial también parecen estar sin cabeza.

Y el horror continúa…

 

Fuente: AM San Luis

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