Trump perdona a Sheriff condenado por racista

En su evento del pasado martes en Arizona, Donald Trump prácticamente aseguró ante las cámaras y ante miles de seguidores que iba a perdonar al exsheriff Joe Arpaio, pero, para evitar problemas, no lo haría en ese momento. Ya el presidente decidió que era apropiado hacerlo y firmó la orden de perdón Presidencial.

“Sólo diré que el sheriff Joe no tiene de qué preocuparse”, declaró entonces Trump ante los vítores de sus seguidores.

Arpaio, quien fuera el sheriff del condado de Maricopa durante más de 20 años, fue declarado culpable de desacato federal cuando violó la orden de un juez que le ordenó dejar de detener a personas latinas sólo por tener “apariencia” de ser indocumentados, acción violatoria a la constitución. El ex sheriff, quien finalmente perdió la elección ante un demócrata el año pasado, estaba enfrentando una pena de hasta seis meses tras las rejas.

Al día siguiente del evento, la Casa Blanca informó que efectivamente ya estaban preparando los documentos para el perdón presidencial del sheriff. Hoy el Washington Post reportó que el perdón ya está listo. Se trata de una movida extraña, considerando que Arpaio ni siquiera ha sido sentenciado.

Cuando el diario The Guardian confrontó al sheriff con sus brutales declaraciones, Arpaio respondió que sólo estaba bromeando, “pero aún si fuera un campo de concentración, ¿cuál es la diferencia?”, respondió desafiante, “sigo ganando elecciones”

Al polémico sheriff se le ha acusado de varias atrocidades a lo largo de su extensa carrera al frente de la ley en Maricopa. Por ejemplo, en 1999 se supo que el sheriff y su equipo de detectives inculparon a un hombre por intentar un supuesto atentado contra la vida de Arpaio. El hombre pasó dos años en prisión, hasta que se reveló la trama. El condado tuvo que pagar una indemnización millonaria al hombre injustamente acusado.

Durante más de 20 años Arpaio mantuvo un centro de detención que apodaba “ciudad tienda”. Allí mantenía encadenados a cientos de indocumentados, muchos de origen mexicano, en tiendas al aire libre y haciendo trabajos forzados. El mismo Arpaio comparó su ciudad tienda con un campo de concentración en un evento público. Cuando el diario The Guardian lo confrontó con esta declaración, Arpaio respondió que sólo estaba bromeando, “pero aún si fuera un campo de concentración, ¿cuál es la diferencia?”, respondió desafiante, “sigo ganando elecciones”.

Arpaio también fue acusado de ignorar cientos de casos de abuso sexual a menores de edad, en parte porque muchos eran hijos de indocumentados y al sheriff no le pareció investigarlos.

Trump es célebre por valorar la lealtad por encima de todas las otras cualidades. Arpaio fue una de las primeras figuras políticas en apoyar su candidatura. De hecho, se hicieron aliados cuando en 2009 Trump comenzó a impulsar la teoría de la conspiración que indicaba que Barack Obama había nacido en Kenia y era en secreto musulmán. Durante la campaña presidencial Arpaio era un invitado frecuente a los eventos de Trump, donde compartía su retórica anti migratoria y apoyaba la construcción del célebre muro fronterizo que México iba a pagar.

 

El perdón presidencial de Trump abre una puerta muy peligrosa. Como lo han señalado analistas jurídicos, envía un mensaje a las policías de Estados Unidos, incluyendo a la fuerza migratoria de ICE, de que si siguen la política presidencial y violan la ley, el presidente después podría perdonarlos. Se trata de otra decisión de Trump cuyas consecuencias aún no pueden calcularse.

Fuente: La Política On Line