Destaca Gallardo por sueldo austero

Un análisis realizado por el portal Nación321, da cuenta de las acciones de austeridad como la reducción salarial que se aplicó el Alcalde Ricardo Gallardo Juárez desde el inicio de su administración y lo ubica como el tercero de las capitales del país con el sueldo más bajo, con un ingreso mensual de apenas 34 mil 182 pesos.

 

Los cinco presidentes municipales con el sueldo mensual neto más alto son: José Ramón Enríquez Herrera (coalición PAN-Movimiento Ciudadano) de Durango, con 93 mil 452 pesos; Marcos Aguilar Vega (PAN) de Querétaro, con 92 mil pesos; Isidro López Villarreal (PAN) de Saltillo, con 85 mil 165 pesos; Édgar Castro Cerrillo (PRI) de Guanajuato, con 82 mil 488 pesos; y Luis Banck Serrato (PAN) de Puebla, con 82 mil 167 pesos.

 

Mientras tanto, los alcaldes con menor percepción son: Luis Alfonso Torres Llanes (coalición PRD-PAN) de Chetumal, con 12 mil 785 pesos; Enrique Alfaro Ramírez (Movimiento Ciudadano) de Guadalajara, con 28 mil 866 pesos; y Ricardo Gallardo Juárez (PRD) de San Luis Potosí con 34 mil 182 pesos.

 

Pese a estar entre los de menor percepción, los alcaldes priistas de Tlaxcala y Monterrey, Anabell Ávalos Zepoalteca y Américo Zúñiga Martínez, respectivamente, superan a Gallardo Juárez con sueldos superiores a los 38 mil pesos.

 

Otros alcaldes de capitales importantes que superan al perredista son: el priista Adrián de la Garza Santos de Monterrey, con 49 mil 045 pesos; el independiente Alfonso Martínez Alcázar de Morelia, con 55 mil 899 pesos; y Cuauhtémoc Blanco, quien renunció al Partido Socialdemócrata en Cuernavaca, con un sueldo neto mensual de 63 mil 380 pesos.

 

Cabe destacar que el anterior alcalde de San Luis Potosí, Mario García Valdez, del PRI-PVEM, ocupaba el octavo lugar entre los alcaldes mejor pagados del país con un sueldo de 97, 663 mil pesos mensuales; mientras que su antecesora Victoria Labastida Aguirre, también del PRI, percibía un sueldo de 85, 747 mil pesos.

 

Pese a sus millonarios sueldos, las gestiones de ambos tuvieron resultados desastrosos, no realizaron obra pública, sumieron al municipio en el atraso y abandono, incurrieron en derroches, en más endeudamiento para fines nada claros, dejaron en bancarrota al Ayuntamiento capitalino y una estela de corrupción que hoy les impide dar la cara en público y aspirar a otro cargo de elección popular.

 

Por lo que a su llegada a la Presidencia Municipal, Gallardo Juárez puso en marcha un programa de austeridad para enfrentar el adverso escenario de las finanzas municipales, y se redujo el sueldo en dos ocasiones para sumar más de un 50% de rebaja salarial en comparación con lo que ganaban Mario García y Victoria Labastida.