Violencia se aprende en hogares, no viene en los genes

Los niños que son testigos o víctimas de violencia familiar tendrán mayores probabilidades de replicar el fenómeno en sus relaciones interpersonales, advirtió el profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, UAM, Alfredo Nateras Domínguez.

Durante la conferencia “Del porqué de la precariedad y las juventudes” realizada en la UAM Iztapalapa, afirmó que es en la familia donde inicia la experiencia de la violencia. Si niños y jóvenes son violentados en el seno familiar tendrán posibilidades sociales y culturales más altas de reproducir ese fenómeno en sus vínculos afectivos y sociales.

En ese sentido, el doctor en Ciencias Antropológicas explicó que esta característica no se hereda ni se mantiene en los genes, sino que se aprende al observarla y padecerla.

También comentó que los jóvenes con menores recursos económicos son más vulnerables a incorporarse a redes del crimen organizado para adquirir un prestigio y lugar social que no encuentran en el camino correcto por falta de oportunidades.

El investigador de la UAM destacó que son los jóvenes los actores protagónicos en la escena social, pues de acuerdo con los datos más recientes del Consejo Nacional de Población en México existen más de 120 millones de personas, de las cuales 36.3 millones tienen entre 12 y 29 años de edad.

Redacción Formato 21